Al finalizar la década de 1950, se pudo constatar un par de hitos significativos para la historiografía médica chilena. Bajo la premisa de que “el conocimiento de la Historia es el fundamento de toda cultura”, un generación de profesionales y académicos manifestó una inquietud en torno a los estudios históricos en el campo de la salud, toda vez que, para entonces, habían tenido corta vida los esfuerzos que las facultades de Medicina de la U. de Chile, U. Católica y U. de Concepción realizaron para asentar cátedras de Historia de la Medicina.

Sobre esa base, nació en 1955 la Sociedad Chilena de Historia de la Medicina, concebida como un “foro para aficionados al tema”, y en 1958 el Centro de Investigaciones de Historia de la Medicina (U. de Chile), dedicado a desarrollar pesquisas en un campo que no contaba con el interés de la historiografía profesional en líneas generales. El fruto de ese movimiento fue Anales Chilenos de Historia de la Medicina, cuya primera etapa se extendió entre los años 1959 a 1974, cuya finalidad central fue llevar un “mensaje a todos los que se interesen  por estas disciplinas dentro y fuera del país, y a ser un vehículo de todos los que tengan algo que decir en materia de Historia de la Medicina”, como señaló el editorial del primer número de Anales. El índice acumulado de aquella etapa puede descargarse Índices Anales

En el año 2005, la revista experimentó un nuevo aire tras casi 30 años de receso y hoy mantiene su misión con algunos altibajos derivados de los vaivenes que han experimentado la disciplina en los terrenos académicos nacionales.